El río Níger, de 4 200 Km. de largo y una cuenca activa de casi 2 000 000 Km² que se extiende sobre nueve países (Benín, Burkina Faso, Camerún, Costa de Marfil, Guinea, Mali, Níger, Nigeria y Chad), es el tercer río más grande de África, después del Nilo y el Congo y el más grande de África Occidental. La población que vive en esta cuenca se estima en unos 150 000 000 de habitantes cuyos medios de subsistencia son sobretodo la agricultura, la ganadería, la pesca y otras actividades diversas de producción, directa o indirectamente vinculadas al agua.
La cuenca tiene ventajas evidentes a nivel hidroagrícola, haulética, energético y de desarrollo económico y social, pero las contínuas sequías de las tres últimas décadas, la presión demográfica sobre los recursos naturales, la ausencia de inversiones y de políticas eficaces de protección del medio ambiente, han ocasionado una aceleración de la degradación de tierras y aguas, con un importante enarenamiento del lecho del río, la invasión de algas flotantes, el debilitamiento del ecosistema, así como tensiones y conflictos entre los usuarios.
Enfrentados a la creciente degradación de los recursos de la cuenca y a las necesidades siempre mayores en materia de seguridad alimentaria, energética y de desarrollo, los países miembros de la ACN (Autoridad de la Cuenca del Níger) deciden implementar una visión compartida.
El SIA, en calidad de mediador y autoridad moral, contribuyó desde fines del 2004 a la formalización de la participación de personas-clave provenientes del terreno y competentes en gestión participativa. Así mismo, apoyó la presencia de la sociedad civil para que ésta pueda contribuir en las distintas etapas de la visión compartida. |