« Siendo el acceso al agua una condición de sobrevivencia, nosostros afirmamos que toda persona tiene derecho al agua en cantidad suficiente para poder responder a sus necesidades vitales. Por lo tanto, la prioridad debe darse al millar y medio de personas que todavía no tienen acceso al agua potable.
El derecho al agua y a su saneamiento es inseparable de los otros derechos de la persona. No puede ser el objeto de cualquier descriminación e implica un respeto por todos. Hay que asegurar que la gestión y el aprovisionamiento del agua sean realizados de manera justa y eficaz, por medio de sistemas perdurables que fortalezcan la autonomia de los pueblos afectados. »
Extracto de la declaración de la carta de Montreal, 1990
El “Derecho al Agua” era uno de los temas centrales del 4o Foro Mundial del Agua en México, sin embargo, no se menciona ni en las declaraciones ni en las resoluciones ministeriales adoptadas en dicho Foro. Lo que demuestra que no se logró la unanimidad para hacer del derecho al agua y al saneamiento una prioridad y que debemos seguir actuando de manera mucho más concertada y simultánea en tres niveles:
- A nivel internacional, para que se reconozca el derecho al agua en las convenciones, tratados, acuerdos, planes de acción regionales, etc.
- A nivel nacional, para que se reconozca el derecho al agua en las legislaciones nacionales y se definan políticas que rijan el acceso de toda la población al agua potable y saneamiento (descentralización, financiamiento, regulación, arbitraje, etc.).
- A nivel local, en Asia Central y en Europa Central y del Este, para que se incremente el acceso a los servicios y que los usuarios y ciudadanos sean colaboradores responsables, con derechos y deberes.
En el 2007, al mismo tiempo que permanecía disponible a nivel nacional e internacional, el SIA y Solidaridad Agua Europa, junto con sus colaboradores locales, intensificaron la instalación de servicios para el acceso de las poblaciones al agua potable y al saneamiento.
Paralelamente a las acciones en el terreno, desarrollamos unos indicadores que permitirán medir la progresión efectiva del derecho al agua.
Por ejemplo:
- El acceso equitativo al agua potable y al saneamiento: cantidad y porcentaje de personas favorecidas, acceso de los pobres y grupos marginales, mejora de la situación de la mujer en cuanto al acceso a los servicios;
- Un nivel de servicio abordable, adecuado y sostenible en términos de cantidad de agua proporcionada por día, costo por habitante, cobertura de costos de operación y mantenimiento;
- La participación ciudadana y/o de las comunidades en la toma de decisiones: elección de los sistemas, financiamiento, nivel de servicio, tarifas, administración del sistema;
- Las instituciones públicas como facilitadores: marco jurídico, apoyo financiero y técnico.
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