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En el contexto de los servicios públicos descentralizados, pero con recursos limitados, ¿Cómo puede un gobierno local asegurar servicios de agua y saneamiento a su población?
Es la pregunta que se plantean numerosas autoridades públicas en el mundo. Algunas ya acuden a la contractualización, una noción reciente que por lo general se remite al proceso de concepción e implementación de contratos que involucran a colaboradores públicos. Partiendo de la hipótesis según la cual “es posible mejorar los métodos, las herramientas y las modalidades de preparación e implementación de los contratos con el fin de acelerar la realización de los Objetivos de Desarrollo del Milenio (OMD) en el sector del agua y saneamiento” (Cf. Elong Mbassi, 2006-10-17), es ahora que es preciso entender, adaptar y extender la contractualización a otras zonas, para que así un mayor número de comunidades puedan beneficiarse con servicios adecuados de agua y saneamiento.
Es por éstas razones manifestadas por sus colaboradores de África y Medio Oriente, que el Instituto del Banco Mundial (WBI) y el Secretariado Internacional del Agua (SIA) priorizaron el tema de la contractualización en su programa de fortalecimiento de capacidades y lanzaron un proyecto de tres años en el terreno. Un taller regional se realizó en Uagadugú en abril del 2007 y hay otro taller programado para África Oriental que está aún en gestación. |
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